En la pequeña y extraña isla de Alborán, antiguo refugio del corsario tunecino Al Borani, se presenta cada noche ante el comandante de la guarnición militar un misterioso personaje que le relata la historia de su vida, siempre relacionada con la isla.
El interés de los relatos con personajes de muy distintas épocas, todos ellos entre la crónica histórica y la leyenda, aumenta conforme avanza la novela hasta llegar a un final donde queda desvelada la relación que existe entre los tres extraños visitantes y el comandante de ese inquietante peñasco, situado en medio del mar, que figura en las cartas náuticas como isla de Alborán.